sábado, 3 de agosto de 2013

Loli

No recuerdo cuanto tiempo llevo aquí, parece que fue ayer cuando me enclaustraron "por mi bien"...

Si tan solo pudiera recordar que día de la semana es hoy, jueves? o tal vez sábado?, es difícil no perder la noción del tiempo cuando lo único que te rodean son 4 paredes blancas y las voces, esas mismas voces que me llevaron hasta este rincón del mundo del cual no puedo escapar, miro hacia todos lados y comienzan a aparecer formas frente a mis ojos; no se que son, solo se que las veo cuando te pienso.

 Recuerdo como si fuera ayer fue la primera vez que te vi, en aquel lúgubre y frío pasillo, las cosas no pasan por que si, estabas ahí para que yo te conociera, aunque tu en ese instante no supieras de mi existencia; sin embargo  para mi ya eras un enigma, con ese andar lleno de seguridad, ojos negros y piel color caramelo, la misma piel que sueño con sueño recorro con mis dedos hasta encontrar todos los caminos que llevan a tu boca, esa boca...

Me dijeron que hoy viniste a verme, -El estuvo aquí, pregunto por ti, pero no quiso verte- dijeron, tal vez por que te horroriza ver en lo que me he convertido, ojala supieras que quiero mejorar para salir de aquí y poder estar juntos otra vez, mataría por una mirada tuya, como todas las veces que nos encontrábamos a escondidas, cierro los ojos y puedo sentir tu mano recorriendo el contorno de mi cara y jugando con mi cabello entre tus dedos. Si pudieras verme, si mis mejillas te pudieran decir cuantas lagrimas he llorado por ti, cuantas veces he deseado volver a esa tarde de julio, intentar remediarlo, detenerme, entrar en razón.

Hoy me han dejado salir a caminar un rato por los pasillos, parte de la terapia de integración, me han dicho que necesito hablar con la gente, la verdad no tengo muchas ganas de hablar con ellos, la mayoría tiene la mirada perdida, se que no me entenderían, así que sigo caminando hasta la central de enfermeras, si pudiera evitar pasar por ahí lo haría, me molesta su cuchicheo, -Es ella, dicen que va mejorando aunque yo tengo mis dudas- dijo la que estaba frente a la computadora, - Aunque ya saben lo que dicen, es peligrosa...- dijo la otra mientras hojeaba una revista, acaso creen que no las escucho, que molestia, mejor decido doblar hacia el pasillo de la izquierda y a lo lejos te escucho, seguro estoy alucinando, acelero el paso, puedo oír el latido de mi corazón cada vez mas fuerte y de pronto ahí estas, justo como te recordaba, alto y robusto, encantador. Estoy petrificada y al parecer tu también, siento que las piernas me pesan, como puedo me acerco un poquito más hasta donde tu estas, de inmediato se acerca un guardia e intenta tomarme del brazo para que no siga caminando, creo que temen que te haga algo; de pronto tu haces un gesto con la mano y me suelta. Das un paso hacia mi y pronuncias mi nombre, -Loli, mi hermosa Loli-, es bellísimo oír tu voz, comienzo a llorar de emoción y te abrazo, olvidaba la cálida sensación de seguridad que me da estar entre tus brazos, es tal y como lo había soñado tantas veces.

-Hola, logro decir torpe y entrecortadamente- te he extrañado tanto, no me sueltes, te lo ruego.
 Siento como tus brazos se ciñen a mi cintura y al mismo tiempo me das un beso en la frente, a lo lejos oigo el alto parlante voceando emergencia en el piso 7, en ese momento comprendo que debes irte, me aterra soltarte y siento como tu cuerpo se aleja del mio, regalándome una última mirada mientras te alejas, me siento desconsolada y desamparada nuevamente. Detrás de mi oigo una voz diciendo que es hora de que regrese a mi cuarto, me toma del brazo y camina junto a mi; es inútil intentar esconder las lagrimas, en ese instante recuerdo a mi pequeña Violeta, nuestra hermosa bebe y me siento aun más triste por haberla dejado desamparada a tan corta edad, yo no quería.

Llegamos hasta mi cuarto y me siento en un costado de la cama, cierro los ojos y te siento tan cerca...

Regresa, te amo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario